La panza chata no se logra con abdominales: tips de alimentación y gym que funcionan

Un método integral propuesto por las licenciadas en nutrición Julieta Caramuti y Natalia Vincent.

Hay una frase que sentencia que "los abdominales se hacen en la cocina" ¿Por qué se dice esto? Porque por más que se sigan las rutinas más exigentes en el gimnasio y se hagan mil abdominales por día, no prestar atención a la alimentación hará muy difícil lograr una panza chata (salvo que genéticamente uno nazca agraciado).

Para lograr este objetivo, en cambio, existen algunos tips y estrategias que ayudan.

Alimentarse bien y suficiente

​No se trata de comer poco, si no lo preciso para mantener el metabolismo activo. Esto se logra con tres o cuatro comidas diarias principales, que aporten nutrientes (como fibras, proteínas, vitaminas y minerales) y no, calorías vacías.

Levantarse con tiempo y tomar un rico desayuno

Esto es importante para el éxito de una buena dieta. De lo contrario, a media mañana caeremos en la tentación de las galletitas, las medialunas y otros alimentos con demasiadas grasas y calorías.

Evitar el exceso de hidratos de carbono simples (como cereales, papas, choclo, batatas, pastas, arroz, pan, galletitas)

Ya que tienden a distender el abdomen.

Limitar las bebidas con gas

Las gaseosas, las aguas saborizadas y la soda generan inflamación.

Contribuir desde la dieta al buen tránsito intestinal

Esto se logra mediante la ingesta de fibras que están presentes en los vegetales - como el brócoli, las zanahorias, las ciruelas, las manzanas y las peras, las lentejas y los cereales.

Hacer un test de tolerancia a la lactosa

Se trata de una causa frecuente de distención abdominal y una modificación en la dieta puede contrarrestarlo.

Moverse

Hacer ejercicio físico es muy importante y todas las partes del cuerpo deben entrenarse. Una buena sugerencia: armar un circuito aeróbico para trabajar todos los músculos. También es importante encontrar las maneras de moverse más y eso quemará las calorías extra.

Hacer una actividad aeróbica que ayude a quemar grasas

Los abdominales sólo tonifican los músculos. Entonces, estos estarán más fortalecidos, pero no se verán a causa de la grasa que puede estar sobre ellos.

Realizar una actividad que ayude a mejorar la postura

Porque muchas veces es el motivo de la apariencia de mayor volumen en el abdomen. Las clases de yoga, pilates y streching contribuyen a este propósito.

Seguir alguna técnica para despejarse y aquietar la mente

Sucede que cuando estamos estresados, aumenta el cortisol. El cerebro recibe esto como una amenaza, manda una orden (a través de las hormonas y neurotransmisores) a las glándulas suprarrenales para que segregue más cantidad de esta hormona y eso hace que aumente el apetito.

Además el estrés favorece la distensión abdominal, inflamando doblemente el abdomen. Porque cuando el cortisol se mantiene en sangre, hace que el cerebro mande una nueva orden: la de liberar el neuropéptido. Lo cual provoca que el cuerpo movilice los depósitos de grasa del cuerpo y los "redistribuya" en la zona abdominal, como una reserva especial.

Helados bajas calorías: 3 recetas frutales muy fáciles de hacer

Las propuestas de las licenciadas en nutrición María José Villanueva y Florencia Brunello.

El helado puede ser una tentación permitida. El cambio, para ello, estará en preparar opciones caseras, a bases de frutas de estación, yogur, té negro o agua de coco.

Más allá del sabor, estas alternativas son bajas en grasas -y por lo tanto, en calorías- y representan una buena manera de reforzar la hidratación y el aporte de vitaminas y minerales. Además, resultan más económicas que los productos que se venden en las heladerías o los kioskos.

Acá, tres recetas de las licenciadas en nutrición María José Villanueva y Florencia Brunello para reemplazar una merienda típica y rutinaria o utilizar como postre saludable para grandes y chicos.

De banana y frutilla

Puede hacerse como helado de palito o de bocha.

Ingredientes

- 1 ó 2 bananas.

- 250 gramos de frutillas.

- 1 sobre de edulcorante.

- Leche descremada o té negro.

Preparación

Para el helado de palito

Colocar en el recipiente de la licuadora las frutillas lavadas y cortadas, una banana en trozos, un chorrito de leche descremada o té negro y el edulcorante. Licuar toda la preparación. Colocar en moldes para helado con un palito en el medio (conviene elegir los más gruesos para que resistan el peso del helado). Dejar en el freezer como mínimo durante seis horas.

Para el helado de bocha

Cortar los 250 gramos de frutillas y las dos bananas. Colocar en una placa en el freezer durante un largo rato. Procesar toda la fruta en una procesadora (en la licuadora va a costar un poco más, porque los pedacitos estarán congelados). Agregar un chorrito de leche descremada o té negro y un sobre de edulcorante. Consumir el helado en el momento.

Con yogur y frutos rojos

Los beneficios: no contiene azúcar ni grasas, es rápido de realizar y no requiere de una máquina para realizarlo. Además, es una buena forma de incorporar lácteos.

Ingredientes

- 1 pote de yogur natural (puede ser con o sin sabor).

- 2 ó 3 cucharadas de queso crema light.

1 cucharada de stevia líquida.

2 puñados de arándanos.

150 gramos de frutillas.

Preparación

Batir ambos ingredientes hasta que la mezcla esté homogénea. Agregar el stevia. Por separado, en una olla a fuego bajo, colocar dos puñados de arándanos solos, dejando que la fruta largue su propio azúcar (como máximo debe cocinarse durante tres minutos) y dejar enfriar. En otro recipiente, procesar las frutillas.

Una vez que estén las frutas listas, mezclar la preparación del queso y el yogur con los arándanos y las frutillas hasta que quede bien integrada. Llevar al freezer por 1/2 hora y luego, revolver un poco la mezcla. Repetir este procedimiento al menos 4 veces durante las siguientes horas. Este paso le da mayor cremosidad al helado y ayuda a que no se cristalice la preparación.

Palitos multifruta

Ingredientes

- Frutillas, frutos rojos y algún cítrico.

- 1 cucharada de miel.

- Agua de coco (se consigue en las dietéticas y mercados) y jugo de un limón o jugo de alguna fruta.

Preparación

Cortar en láminas bien finas las frutas elegidas. Rellenar los bordes de los moldes con estas frutas. Completar los recipientes con los ingredientes líquidos: puede ser agua de coco (que se consigue en varias dietéticas o mercados) junto con el jugo de un limón o el jugo de fruta y una cucharada de miel. Cerrar el molde y llevar al freezer por unas horas.