Las gemínidas: cuándo y dónde ver la última gran lluvia de estrellas de 2018

Será la última lluvia de estrellas del año y será visible en casi todo el continente americano.

Se trata de las gemínidas, una de las más grandes lluvias de este tipo que se produce cada año y que puede apreciarse a simple vista tanto en el norte como en el sur del planeta.

Aunque se le llama lluvia de "estrellas", en realidad se trata de meteoros que se queman al entrar en la atmósfera terrestre.

En el caso de las gemínidas, llamadas así por la constelación de Gemini en la que son visibles, son especialmente brillantes y rápidas, además de que tienden a verse de color amarillo.

Tienen su máxima concentración cada año en diciembre y este año su periodo de caída es del día 7 al 17, con su punto máximo de actividad en las primeras horas del 13 y 14.

La Administración Nacional Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) las considera una de las mejores y más apreciables lluvias de meteoros visibles desde la Tierra.

Pero hasta hace un tiempo no eran así.

"Las géminidas comenzaron a aparecer a mediados del siglo XIX. Sin embargo, las primeras lluvias no fueron tan notables, con solo de 10 a 20 meteoros visibles por hora", explica la NASA.

"Desde entonces, las gemínidas han crecido hasta convertirse en una de las lluvias más importantes del año. Durante su punto álgido, se pueden ver 120 meteoros por hora en perfectas condiciones", añade.

¿Cómo verlas?

Los lugares alejados de las ciudades son los mejores para observar esta y cualquier lluvia de estrellas.

En el caso de las gemínidas del jueves y viernes, la NASA recomienda esperar a que se ponga la Luna, pues su luz hace casi invisibles a los meteoros más pequeños, los cuales son los más numerosos.

"Encuentra el lugar más oscuro que puedas y dale a tus ojos unos 30 minutos para que se adapten a la oscuridad. Evite mirar su teléfono celular, ya que arruinará su visión nocturna", dice la recomendación.

Lo mejor es encontrar un lugar cómodo para recostarse y mirar al cielo con atención y paciencia.

El mayor número de gemínidas se espera ya en la madrugada, alrededor de las 02:00 horas cuando usualmente hay hasta 100 meteoros por hora.

Sin embargo, la NASA indica que es usual ver entre 30 ó 40 meteoritos por minuto en lugares con condiciones adecuadas, como un campo sin nubosidad, alejado de los centros urbanos.

"Los cielos claros y oscuros son el ingrediente más importante en la observación de lluvias de meteoros".

Este año habrá un regalo adicional, pues habrá una pequeña luz verde "fantasmal" en la constelación de Tauro que será el cometa 46P/Wirtanen que se acerca a la Tierra.

Su extraño origen

La Tierra pasa cada año por un sendero lleno de escombros arrojados "por un objeto extraño y rocoso" llamado 3200 Faetón, explica la NASA.

El polvo y la arena se queman cuando entran en la atmósfera de la Tierra, lo que visualmente se observa como una ráfaga de "estrellas fugaces".

Aunque eso es claro para los científicos, no lo es el origen de Faetón.

Se ha descrito tanto como un asteroide cercano a la Tierra, o como un cometa extinto.

"Hay otro objeto, un asteroide tipo Apollo llamado 2005 UD, que se encuentra en una órbita dinámicamente similar a Faetón, lo que genera especulaciones de que los dos formaron parte de un cuerpo más grande que se separó o colisionó con otro asteroide", explica la NASA en su página web.

Las géminidas pueden ser los escombros de este evento de colisión de hace mucho tiempo, detallan los expertos de agencia espacial.

La sonda espacial Voyager 2 de la NASA se convierte en el segundo objeto hecho por el hombre que viaja más allá del sistema solar

La sonda espacial Voyager 2, que abandonó la Tierra en 1977, se ha convertido en el segundo objeto creado por el hombre que abandona nuestro sistema solar.

Se lanzó 16 días antes que su nave gemela, la Voyager 1, pero la trayectoria más veloz de esta última permitió que alcanzara "el espacio entre las estrellas" seis años antes que la Voyager 2.

La noticia fue revelada en una reunión de la Unión Geofísica Americana (AGU, por sus siglas en inglés) en Washington, Estados Unidos.

Y el científico jefe de la misión, el profesor Edward Stone, lo confirmó.

Stone señaló que ambas sondas habían "llegado al espacio interestelar" y que la fecha de salida de la Voyager 2 del sistema solar fue el 5 de noviembre de 2018.

Ese día, el flujo constante de partículas emitidas por el Sol que venían siendo detectadas por la sonda cayó repentinamente. Esto indicó que había cruzado la "heliopausa", como se llama al borde externo de la burbuja protectora de partículas y campo magnético del Sol.

La agencia espacial estadounidense dice que la Voyager 2 tiene un instrumento operativo a bordo que proporcionará "las primeras observaciones de su tipo sobre la naturaleza de esta puerta de entrada al espacio interestelar".

Actualmente la nave está ubicada a unos 18.000 millones de kilómetros de la Tierra. Se mueve a aproximadamente 54.000 km/h .

La Voyager 1 es aún más rápida, va a 61.000 km/h, y está a 22.000 millones de kilómetros de distancia.

¿Planeaba el equipo explorar más allá del sistema solar?

Los Voyager fueron enviados inicialmente para estudiar los planetas exteriores, pero luego continuaron su marcha.

El profesor Stone dijo que al comienzo de la misión, el equipo no tenía idea de cuánto tardarían en llegar al borde de la burbuja protectora del Sol, o heliosfera.

"No sabíamos qué tan grande era la burbuja, cuánto tardaría en llegar allí y si la nave espacial duraría lo suficiente", agregó. "Ahora estamos estudiando el medio interestelar muy local".

"Es un momento muy emocionante en el viaje de 41 años de la Voyager".

Los científicos definen el sistema solar de diferentes maneras, por ello el profesor Stone siempre ha tenido mucho cuidado de no usar la frase "abandonar el sistema solar" en relación con su nave espacial.

Es consciente de que las sondas de la NASA aún tienen que pasar a través de la nube de Oort, donde hay cometas ligados gravitacionalmente al Sol, aunque de manera muy suelta.

Pero ambos Voyager están, sin duda, en una nueva e inexplorada región del espacio.

¿Cuánto tardó el viaje?

Décadas y miles de millones de kilómetros. La Voyager 1 salió de la Tierra el 5 de septiembre de 1977, pocos días después de su nave espacial hermana, la Voyager 2.

El objetivo principal de la pareja era estudiar los planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, una tarea que completaron en 1989.

Luego fueron dirigidos hacia el espacio profundo. Se espera que sus fuentes de energía de plutonio eventualmente dejen de suministrar electricidad, momento en el cual sus instrumentos y sus transmisores de 20W morirán.

La gerente de proyectos de la Voyager, Suzanne Dodd, le dijo a la BBC que le gustaría verlos a ambos funcionando hasta 2027.

"Sería súper emocionante tener una misión de 50 años aún activa", agregó, describiendo las sondas como "pioneras" del espacio interestelar.

"De vez en cuando llaman a casa y dicen: 'Sigo andando. ¡No se olviden de mí!"

A pesar de que se está moviendo a una velocidad tan grande, la Voyager 1 no se acercará a otra estrella durante casi 40.000 años.

Pero estará en órbita alrededor del centro de nuestra galaxia, con todas sus estrellas, durante miles de millones de años.

¿Qué busca China en el lado oscuro de la Luna?

Durante mucho tiempo fue el "lado oscuro" pese a que esa parte de la Luna también es iluminada por el Sol.

Lo de "oscuro" se refiere, más bien, al hecho de que es una cara que no puede verse desde la Tierra.

Y también, seguramente, a que no ha sido explorada pues ninguna nave espacial ha descendido sobre su superficie. Hasta ahora.

Porque este viernes, China lanzó la misión Chang'e-4 que cuenta con un módulo de descenso y un vehículo de exploración que está previsto que alunicen en el cráter Von Kármán, ubicado justamente en ese lado oscuro.

La misión partió desde del centro de lanzamiento de satélites Xichang y se espera el descenso sobre la Luna para inicios de enero.

El cráter Von Kármán es un lugar de interés para los científicos porque se encuentra dentro de la zona de impacto más antigua y más grande sobre la superficie lunar, la cuenca Aitken.

Se cree que probablemente se formó por el impacto de un asteroide gigante hace miles de millones de años.

Territorio inexplorado

Debido a un fenómeno conocido como "rotación sincrónica", vemos sólo una cara de la Luna debido a que tarda lo mismo en girar sobre su propio eje que en hacerlo alrededor de la Tierra.

La misión Chang'e-4 pretende abrir el camino para el envío a la Tierra de muestras de roca procedentes de esa región lunar.

El vehículo de exploración planea hacer un reconocimiento de la geología de la región y de la composición de su suelo.

La cara oscura o, mejor dicho, el hemisferio más remoto de la Luna tiene un aspecto bastante distinto al que vemos desde la Tierra.

Los científicos explican que tiene una corteza más antigua y gruesa, llena de cráteres. También hay unos pocos de esos "mares", esas planicies oscuras de basalto creadas por el flujo de lava que son evidentes en el lado más próximo.

Se cree que el impacto poderoso que produjo la cuenca Aitken puede haber atravesado la corteza hasta llegar al manto lunar. Los instrumentos del Chang'e-4 podrían investigar si eso fue lo que ocurrió y arrojar luz sobre la historia temprana del único satélite natural de la Tierra.

Cultivo lunar

La misión también estudiará las condiciones para la transmisión de ondas de radio desde el lado lejano de la Luna. La prueba está diseñada para sentar las bases para la creación en el futuro de radiotelescopios en esa región del satélite natural, la cual se encuentra aislada de las señales de radio de la Tierra.

El módulo de descenso llevará consigo un contenedor con 3 kilogramos de semillas de papas y de Arabidopsis, un género de plantas herbáceas, para realizar un experimento biológico.

Este experimento de la "minibiósfera lunar" fue diseñado de forma conjunta por 28 universidades chinas.

"Queremos estudiar la respiración de las semillas y la fotosíntesis en la Luna", dijo hace unos meses Liu Hanlong, director del experimento y vicepresidente de la Universidad de Chongqing (ubicada en el centro de China), a la agencia de noticias estatal Xinhua.

Xie Gengxin, el jefe de diseño del experimento dijo a Xinhua: "Tenemos que mantener la temperatura en la minibiósfera en un rango entre 1 y 30 grados, y controlar de forma apropiada la humedad y la nutrición".

"Usaremos un tubo para dirigir la luz natural de la superficie de la Luna hacia dentro del contenedor para hacer que las plantas crezcan".

Al ubicarse en el lado lejano del satélite natural, el módulo de descenso no estará en la línea de visión desde la Tierra. Por ello, para el envío de la información hacia el centro de control deberá valerse del satélite Queqiao, puesto en órbita por China en Mayo.

El diseño de la sonda se basa en el de su predecesor, el Chang'e-3, el cual alunizó en la región del Mare Imbrium en 2013, aunque tiene algunas modificaciones importantes.

Las ambiciones lunares de China

El vehículo de exploración de la misión carga dos cámaras; un experimento de radiación construido en Alemania llamado LND: y un espectrómetro que realizará registros de radioastronomía de baja frecuencia.

El vehículo transporta una cámara panorámica; un radar para explorar por debajo de la superficie lunar; un espectrómetro de imágenes para identificar minerales; y un experimento para examinar la interacción entre el viento solar (una corriente de partículas liberadas desde el sol) con la superficie lunar.

Chang'e-4 es parte de un programa mayor de exploración lunar por parte de China. La primera y la segunda misión Chang'e fueron diseñadas para recolectar información de la órbita, mientras que la tercera y la cuarta fueron construidas para realizar operaciones sobre la superficie del satélite terrestre.

Las próximas misiones Chang'e-5 y Chang'e-6 tendrán el objetivo de traer a la Tierra muestras de rocas y de suelo lunar.

Materiales y energía para 10.000 años

En 2013, la BBC tuvo la oportunidad de entrevistar a Ouyang Ziyuan, investigador chino del departamento de exploración lunar y del espacio profundo, a propósito del envío de la misión Chang'e-3.

Ziyuan dijo que la misión científica servirá para poner a prueba nueva tecnología y agregó que "China necesita que propio equipo intelectual pueda explorar la Luna y el Sistema Solar".

El investigador trazó los objetivos del programa: eran llegar a la Luna, alunizar de forma segura, traer a la Tierra muestras recogidas en la Luna y, al final, enviar misiones tripuladas hasta allí.

Según la visión de este científico, la explotación de la Luna puede ser invaluable para la humanidad.

Como allí no hay aire, los paneles solares podrían operar de forma mucho más eficiente, y tal como lo plantea Ouyang, un cinturón de estos paneles en nuestro satélite podría "sostener a todo el mundo".

La Luna también es tan rica en helio-3, un posible combustible para la fusión nuclear, que "podría resolver la demanda energética humana por alrededor de al menos 10.000 años".

"Está llena de recursos, principalmente minerales raros, titanio, uranio, que son muy escasos en la Tierra, y estos recursos podrían ser usados sin limitaciones".

"Hay muchos desarrollos posibles, es hermoso, así que esperamos poder utilizar la Luna para apoyar el desarrollo sostenible de los humanos y la sociedad", dijo el experto chino.